11/02/2026

Por: prensa UTN

RADIOBIT N° 1 CICLO 2026: LIBRO TALLER Z, UNA EXPERIENCIA EN PROYECTOS DE INGENIERÍA CIVIL

El Arq. Martín Zalazar presenta el libro que documenta los trabajos realizados en 2025 en la materia Diseño Arquitectónico, Planeamiento y Urbanismo

En RadioBit N° 1 ciclo 2026, dialogamos con el Arquitecto Martín Zalazar sobre el lanzamiento del libro Taller Z, una experiencia de proyectos en Ingeniería Civil, una publicación que reúne los trabajos desarrollados durante 2025 en la materia Diseño Arquitectónico, Planeamiento y Urbanismo, de cuarto año de la carrera de Ingeniería Civil de nuestra facultad. El arquitecto Zalazar, docente investigador y profesor a cargo de esta asignatura anual, ha logrado resignificar una materia clave que integra todos los saberes de la carrera en proyectos concretos.

La propuesta pedagógica implementada en 2025 buscó romper con el estigma de que esta materia era la última en cursarse, transformándola en una experiencia motivadora donde los estudiantes pudieron desarrollar proyectos de nivel profesional. Desde estaciones de servicio hasta museos, terminales de micros y gimnasios, los trabajos demuestran que los ingenieros civiles pueden ir mucho más allá de lo que tradicionalmente se les ha asignado, incorporando dimensiones estéticas, funcionales y de sustentabilidad en sus diseños.

El libro, disponible para descarga en formato PDF, contiene ejemplos del primer semestre (viviendas, edificios sociales y gimnasios) y la totalidad de los 30 trabajos integradores del segundo semestre, cada uno con documentación técnica completa, renders generados con inteligencia artificial, y videos de un minuto donde los propios estudiantes explican sus proyectos. Esta publicación no solo documenta una experiencia académica exitosa, sino que demuestra el potencial creativo y técnico de los futuros ingenieros civiles cuando se les brinda las herramientas y la motivación adecuadas.

Una materia integradora con enfoque renovado
Diseño Arquitectónico, Planeamiento y Urbanismo es una materia troncal de cuarto año que permite integrar todos los conocimientos adquiridos en la carrera de Ingeniería Civil. “Esta materia trata de incorporar todo lo que es la carrera de arquitectura en una única materia para los estudiantes de Ingeniería Civil”, explicó Zalazar, quien tomó la cátedra en 2025 tras años de experiencia como Jefe de Trabajos Prácticos desde 2012.

Al estar frente a la materia, el arquitecto decidió realizar una actualización tanto de contenidos como de pedagogía. “En Ingeniería Civil, donde los ingenieros civiles tienen una forma de pensar un poco más lineal, muchas veces me vi enfrentado a que los estudiantes se frustraron”, reconoció. La respuesta fue cambiar el enfoque: “No son cuadrados, les han hecho creer que son cuadrados”; repetía constantemente a sus estudiantes, demostrándoles que podían desarrollar proyectos que integran estética, funcionalidad, estructura, instalaciones, sustentabilidad y eficiencia energética.

Sustentabilidad y tecnología al servicio del proyecto
Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta pedagógica fue la incorporación de estrategias de eficiencia energética y energías renovables. Los estudiantes aprendieron a utilizar Revit, software disponible en la facultad, que permite analizar el comportamiento de los edificios según asoleamiento, vientos y lluvias en diferentes épocas del año.

“Nosotros ya no estamos pensando solamente en bueno, bonito y barato, sino que estamos pensando en una dimensión más cercana a la sustentabilidad, con este equilibrio o búsqueda ambiental, social y económica”, señaló Zalazar. Los proyectos incluyeron análisis de túnel de viento, estudios de ganancias y pérdidas de calor, y selección de materiales considerando la huella de carbono. La arquitectura situada, con terrenos reales en Mendoza, latitudes y longitudes específicas, y cumplimiento de la codificación local, fue otro requisito fundamental.

Del urbanismo a la formación integral
La materia no solo aborda el diseño arquitectónico, sino también planeamiento y urbanismo, aspectos que tradicionalmente han sido soslayados en la formación de ingenieros civiles. “Los ingenieros civiles son capaces de hacer urbanismo”, afirmó Zalazar, explicando que la materia les enseña a interpretar su rol en la construcción de las ciudades del siglo XXI.

“Los estudiantes aprenden cómo pequeñas decisiones técnicas —como el trazado de una red de agua, gas o electricidad, la apertura de una calle o el compactamiento— pueden generar segregación urbana o, por el contrario, favorecer una planificación más equitativa. Si generan una plusvalía, cómo pueden llegar a generar segregación urbana”, ejemplificó, destacando la importancia de repensar la eficiencia de las infraestructuras a la luz de las necesidades sociales.

Proyectos destacados y metodología de trabajo
El libro documenta trabajos individuales donde cada estudiante desarrolló un proyecto distinto, sorteado mediante ruleta junto con la tecnología a emplear. Entre los proyectos más destacados se encuentra una estación de servicio que, según Zalazar, “YPF querría contratar a ese pibe, por su capacidad de captar la tensión y funcionalidad del programa, integrando arquitectura, estructura y sustentabilidad con espacios verdes estratégicamente ubicados”.

También desarrollaron una terminal de micros, un museo con estructuras colgantes de gran envergadura, gimnasios, naves de cultivo hidropónico, teatros y templos, entre otros. La metodología incluyó críticas colectivas semanales donde cada estudiante presentaba su avance y todos aprendían de todos los proyectos. “Me tocó hacer a mí un museo, pero ya aprendí cómo hacer una estación de servicio, cómo hacer una nave de cultivo hidropónico”, ejemplificó el docente.

Una consigna innovadora fue que cada estudiante debía explicar su proyecto completo en un video de máximo un minuto y medio. “Eso, en Ingeniería Civil, es mucho”, reconoció Zalazar, destacando que los estudiantes ensayaron y sintetizaron exitosamente sus proyectos, demostrando competencias comunicacionales que van más allá de lo técnico.

Uso de IA y herramientas digitales
La inteligencia artificial fue incorporada como herramienta de apoyo en el proceso proyectual. Zalazar explicó que utiliza el método de proyectos e investigación proyectual, donde los estudiantes formulan hipótesis proyectuales. “Les cuesta un poco más sentarse a escribir y formular. Entonces les digo: ¿cuál es tu idea? ¿La tenés clara? Escribíla y dásela a la IA que te la ordene en términos de hipótesis”, explicó.

El enfoque no es que la IA reemplace el pensamiento crítico, sino que lo complemente. “Después les pregunto: ¿estás de acuerdo con eso que te dijo la IA? Ese es el razonamiento crítico”, señaló. Los estudiantes también utilizaron generadores de imágenes basados en IA para crear renders fotorrealistas de sus proyectos, alcanzando resultados “que no tienen nada que envidiarle a los trabajos de estudiantes de arquitectura”.

Equipo docente y proyección futura
El trabajo en la cátedra no fue individual. Zalazar destacó el aporte de la arquitecta Gabriela Pérez Elustondo, el arquitecto Oscar Zanluchi y la arquitecta Florencia Navío, quienes colaboran en la materia. Además, incorporó a dos estudiantes avanzados, Lautaro Mesa y Lisandro Suárez, encargados de enseñar Revit. “Me parece importantísimo formular que esto siga circulando, que siga habiendo nuevas generaciones que se incorporen a la docencia”, expresó.

La materia se aprueba mediante promoción con la documentación técnica completa, sin examen final. “Si yo te digo, vos sos mi comitente y yo llego a un punto donde vos ya estás de acuerdo, ¿me vas a hacer preguntas?”, planteó Zalazar, defendiendo un enfoque profesional donde el producto habla por sí mismo.

El significado de Taller Z
El nombre del libro tiene un origen significativo. Históricamente, los estudiantes dejaban esta materia para el final de la carrera debido a su complejidad y a la actitud que generaba. “La letra Z representa la última materia”, explicó Zalazar, y continuó: “Entonces dije, está ahí, nos está recordando que nosotros no tenemos que ser lo último. Esa materia tiene que estar para que los estudiantes la aprueben en tiempo y forma.

El libro Taller Z está disponible para descarga en la página web de la facultad, permitiendo que toda la comunidad educativa y profesional acceda a esta experiencia que demuestra que rigurosidad no es lo mismo que calidad y que, con la motivación adecuada, los ingenieros civiles pueden desarrollar competencias que van mucho más allá de lo tradicionalmente esperado.

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